SURCOS
LOS GOLFOS

¿QUÉ HE HECHO YO PARA MERECER ESTO!!

MADRID
EL DÍA DE LA BESTIA
BARRIO
 

Cartel 'Barrio'

Año: 1951
Duración: 89 min
Dirección: José Antonio Nieves Conde
Guion: José Antonio Nieves Conde y Torrente Ballester
Género: Drama
Blanco y negro

 

SURCOS

(1951, José Antonio Nieves Conde)

Fábula y redención falangista del Madrid de posguerra

“La Colonia ocupaba una sola calle sin denominación desde la de Embajadores a la de Jaime el Conquistador. Una doble fila de casas bajas, algo mejor que chabolas, custodiaba la vía. Era un barrio peligroso, con los chicos más duros de todos los barrios de la Arganzuela, la mayoría de ellos sin escolarizar y acostumbrados desde pequeños a la violencia”. Joaquín M. Barrero, La niebla herida (2007).

Surcos es sin duda una las películas más relevantes del cine español. Por la calidad de su factura, asociada al impacto de la estética neorrealista en la producción cinematográfica nacional, y por la naturaleza de la historia que nos cuenta, ligada a aspectos claves de la vida social y política de la España de posguerra. El filme narra las vicisitudes de una familia de campesinos que emigran a Madrid con la esperanza de dejar atrás la pobreza, el aislamiento y el inmovilismo de la vida rural. Pronto son conscientes, sin embargo, de que el trabajo es tan escaso y resulta tan mal pagado que la única manera de prosperar es dedicarse a actividades ilícitas o reñidas con la virtud o la honradez. Pepe, el hermano mayor, se introduce en los turbios ambientes del mercado negro, pero igual que sucede con su padre y su hermano pequeño, resulta demasiado ingenuo para entender las despiadadas reglas que imperan en la ciudad. Las mujeres tampoco tienen mejor suerte. Obsesionada con el dinero, la madre termina por aceptar que su hija venda su cuerpo a un siniestro estraperlista. El trágico curso de los acontecimientos obliga no obstante al viejo patriarca a recuperar su autoridad, y plegándose a sus deseos la familia termina por volver a la humilde pero digna vida en el campo.

 

 

Plaza de Legazpi (Surcos, 1951)

Plaza de Legazpi en 2014

Dice un antiguo adagio popular: “De Madrid, al cielo. Y en el cielo, un agujerito para verlo”. Pero Surcos nos ofrece una impresión radicalmente distinta de la villa y corte. Su perfil más oscuro y desolador, su condición de jungla hostil, de laberinto traicionero y violento. La fantasía de prosperar en la gran urbe se transforma en la película de José Antonio Nieves Conde en un sueño terrible, del que resulta necesario y urgente despertar. Y toda la estética neorrealista del filme queda subordinada a esta intención, entre ejemplarizante y onírica. A partir de aquí, la visión de la ciudad que propone Surcos proviene de una lectura inequívocamente falangista de su historia moderna. Nieves Conde escamotea los lugares más reconocibles, el Madrid monumental, o el de las rondas, parques y modernos ensanches urbanísticos de los siglos XIX y XX, para centrarse en un retrato en negativo del Madrid-sur obrero, de los barrios de Lavapiés, Legazpi-Delicias y Latina, desde la colina del Rastro hasta las orillas del río Manzanares. Y al mismo tiempo -he aquí su aportación más original y atrevida-  para transformar la amarga visión del suburbio en el espectro de un proyecto traicionado de civilización, en la metáfora de una Jerusalén mancillada por los sacerdotes y los mercaderes del templo. Desde esta perspectiva, el Madrid de la dictadura se presenta como una mera continuación del teatro urbano que se diseña durante la restauración borbónica (1885-1923); como el retorno a una inmensa e inhóspita ciudad-fábrica, que crece desmesuradamente a costa del abandono de la España campesina, del despoblamiento masivo de pueblos y pequeñas ciudades de provincias. En el Madrid de Surcos nada o muy poco ha cambiado desde el final de la cruenta guerra civil, y nada parece ser distinto al panorama de miseria y exclusión social que denuncian a finales del siglo XIX y principios del XX novelas como Fortunata y Jacinta, de Benito Pérez Galdós, o La busca, de Pío Baroja, ambientadas en las mismas “corralas” que habita la familia Pérez en Surcos. Sólo Dámaso Alonso iría aún más lejos en esta visión alucinada de la capital, en su poemario Hijos de la ira (1944): “Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres/ (según las últimas estadísticas)”.

Antigua salida de Metro en la Plaza de Lavapiés (Surcos, 1951)

Plaza de Lavapiés en 2014

La historia de los desdichados labriegos puede leerse en este sentido como un via-crucis redentor, como una mística parábola circular que comienza y termina con la simbólica imagen de un surco, y que recorre tres estaciones urbanas de “pasión”, encuadradas en el actual distrito de Arganzuela: el Lavapiés ancestral de las corralas (hacinamiento, desarraigo), el ensanche industrial de Legazpi (deshumanización, lumpenproletarización) y el teatro de La Latina (corrupción, caída). Un travelling frontal nos introduce en la Estación del Norte, que actúa como pórtico de acceso a la ciudad corrompida. Y en rima visual, otro vertiginoso travelling convierte al cementerio de San Isidro en una suerte de Gólgota, en un calvario sublime, que redime a los campesinos de sus pecados, y les anima a romper con las tentaciones de la cultura urbana del dinero, para reconquistar el paraíso tradicionalista de la aldea.

Dr. Juan Carlos Ibáñez

UC3M

Bibliografía:

Castro de Paz, José Luis y Cerdán, Josetxo (2011), Del sainete al esperpento. Relecturas del cine español de los años 50, Madrid, Cátedra.

Gómez Gómez, Agustín (2010), “Campo e ideología en la ciudad de Surcos de Nieves Conde”, en Poyato, Pedro (ed.), Clásicos del cine rural español, Córdoba, Diputación de Córdoba, pp. 79-117.

Sojo Gil, Kepa (2011), “Éxodo rural y emigración al Madrid de los cincuenta. El caso de Surcos (1951), de José Antonio Nieves Conde”, en Quaderns de cine, nº 6, pp. 103-113.

Zumalde, Imanol (1997), “Surcos”, en Pérez Perucha, Julio (ed.) Antología crítica del cine español, Madrid, Cátedra, pp. 295-296.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

I+D+i: "El cine y la televisión en la España de la post-Transición (1979-1992)"