Cartas de amor de una monja (Jorge Grau, 1978)

Ejemplo perfecto de cómo el melodrama clásico se refugió en el cine erótico tan en boga entonces. Es también una muestra del reciclaje del “star-system” español: AnalíaGadé, gran nombre de antaño, se adaptaba a las exigencias del público, igual que su director, Jorge Grau. El convento como lugar de encuentros eróticos fue un favorito, dentro y fuera de España, con títulos tan famosos como Interior de un convento (Interno di un convento,  WalerianBorowczyk, 1978).