Colegas (Eloy de la Iglesia, 1982)

En colaboración con Gonzalo Goicoechea, el cineasta vasco escribió la que a la postre sería su película favorita. Antonio y Lolita Flores, y José Luis Manzano interpretaban a unos jóvenes desarraigados que tampoco encontraban su espacio en la nueva Madrid de la democracia.